Deshaciendo pasos
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Hace unos días decidí viajar a mi pueblo natal después de haber estado fuera durante cinco años o más. Aquel lugar fue testigo de los mejores y peores momentos de mi vida, y aún guardo recuerdos desagradables que nunca olvidaré. A pesar de todo, di un paso adelante para emprender este viaje impulsado por la positividad de un amigo, quien se ofreció a llevarme en su moto para explorar lugares interesantes. Juntos seleccionamos varios destinos posibles, siendo él quien finalmente decidió dónde ir. Tanto por la nostalgia que sentía por el lugar como el hecho de tener historias y referencias del sito me motivaron aún más; fue la mejor elección que hice.
Para darles más contexto del lugar, Amalfi es un municipio andino de Colombia, más precisamente de la región de Antioquia. Es muy conocida en la región por el epíteto de "la tierra del tigre", debido a que en su historia, allá por 1949, sus pobladores mataron uno. En realidad, no era un "tigre", sino un jaguar. Incluso en la actualidad se han avistado estos animales en los montes y veredas, pero generalmente se les llama erróneamente "tigres". Sin embargo, en nuestra historia sí hubo presencia de tigres, especialmente en las áreas montañosas y selváticas del norte del país, como ocurre en mi pueblo. Aunque se cree que los tigres están extintos en estado silvestre en Colombia desde mediados del siglo XX debido a la deforestación, la caza indiscriminada y muchas otras situaciones, deberían estar presentes solo en áreas protegidas donde se hayan reintroducido a los ejemplares rescatados.
El municipio de Amalfi tiene una rica historia que se remonta a la época precolombina, donde habitaban comunidades indígenas. Fue fundado oficialmente el 25 de abril de 1838 por colonos antioqueños. La economía de Amalfi se basa principalmente en la agricultura y la minería, siendo los cultivos principales el café, el plátano, el cacao y los cítricos. Además, la minería de oro ha desempeñado un papel importante en la economía local. Amalfi es famoso por sus hermosos paisajes naturales, como las impresionantes cascadas que se encuentran en sus alrededores, el río Porce, ideal para deportes acuáticos y pesca, y el Parque Natural Las Orquídeas, donde se pueden apreciar diversas especies de orquídeas y aves. En términos de arquitectura, cuenta con una iglesia parroquial de estilo neogótico llamada la Inmaculada Concepción, considerada un ícono del municipio.

Mis primeros años fueron difíciles. Siempre fui de una familia humilde y disfuncional. Apenas conocí a mi padre cuando tenía uso de razón y de ahí pasé a verlo esporádicamente debido a que este era un miembro activo en ese momento de las fuerzas militares (actualmente vive y es pensionado de las Fuerzas Armadas), con el cual nunca tuve un vínculo demasiado grande. Por lo tanto, a lo largo de mi vida me tocó criarme con otros "padres", algunos buenos y otros nefastos. De hecho, el mejor fue prácticamente con quien me crié y hice mi primaria, donde ya estábamos establecidos en un lugar propio sin tanta escasez. No teníamos lujos, pero teníamos lo suficiente. De hecho, era una de las casas más bonitas del sector en ese momento, que mis padres lograron remodelar con mucho esfuerzo, y que en la actualidad ha quedado atrás.

Fui feliz sin saberlo
En dicho lugar me tocó la etapa más feliz de mi vida. Fui feliz sin saberlo y fue algo que me debatí internamente durante tanto tiempo. ¿Por qué? Para la época, no era un millonario, pero tenía lo suficiente. En ocasiones, mis padres sí tenían que apretarse el cinturón y solo vernos comer, por lo que para la conciencia de un infante pasaba desapercibida. Ahora, de mayor, que recupero esos momentos, no es para nada amigable. Ahora entiendo por qué mamá era siempre la última en comer o ni siquiera verla hacerlo. Pero bueno, con el tiempo la situación fue mejorando progresivamente, a medida de que ellos (padres) conseguían otros empleos más fructíferos y estables de los que se lograba obtener una entrada de dinero fija. De allí, la vida pasó a sonreírnos gratamente.
Recuerdo que en uno de mis cumpleaños lograron conseguir un computador de escritorio de segunda, con todos sus componentes y anexos, mismo que para la época era de los "mejores" a nivel hogar. Por lo que recuerdo, ver los ordenadores de mis vecinos siendo de esos computadores cabezones, con mouse de rueda, siendo el nuestro ya óptico y pantalla plana, entonces la diferencia siempre era bastante. De allí mi etapa más friki, donde iba a bañarme a la fuerza (existía una foto de ello). Prefería no hacerlo, mi mayor hábito era estar frente al ordenador haciendo cualquier cosa, interactuar con alguien o salir afuera no era algo que pasará por mi cabeza (ahora tiene sentido el tema de mi personalidad).
Pensándolo bien, si tuviera que volver a una etapa de mi vida, sería precisamente a esa, a una en donde no tenía preocupaciones o, bueno, mi mayor preocupación era llegar a casa después de estudiar y que hubiera internet, o que ninguno de mis hermanos estuviera ocupando el ordenador ya que lo compartíamos, pero yo era tan obsesivo con este que prácticamente no dejaba que nadie lo usara. Fue algo muy confuso para mi familia, tanto que mi madre me lo bloqueó y retiró por un tiempo. A partir de ahí, empecé a salir a la calle y a ser mucho más sociable, pero ¿a costa de qué? Conseguí malos amigos y estaba conociendo las drogas. Por esa misma razón, mi madre recapacitó sobre la mala decisión que había tomado y decidió devolverme el ordenador. Prefería mantenerme distraído en lugar de despierto o quizás evitaba que evadiera la realidad, como muchos de mis amigos, aquellos de los cuales en la actualidad no quedan muchos porque se hicieron matar o están en la calle consumidos por los vicios.
Presente
Ahora bien, resumiendo el viaje: fueron dos horas de viaje muy agradables, en las que solo una pequeña etapa del camino estaba en muy mal estado (fue ya llegando al pueblo, irónicamente), misma que ha estado casi siempre así y no la han podido arreglar, en fin. Al llegar, siempre se notaban algunos cambios en las calles, aunque no dejaba de ser la misma imagen exacta y fiel que tenía en la cabeza sobre esta. A nivel general, los cambios han sido pocos, pero merecen su mérito, como ciertas remodelaciones de sus calles, su alcaldía, su universidad y otros puntos de la zona, que en su momento estaban muy abandonados según lo recuerdo... eso sí, su centro, la zona del parque, fue remodelado de manera excepcional, ha sido demasiado vistoso para los visitantes y los locales. Ahora es agradable llegar y tomarse unas buenas fotos como recuerdo de haber pisado tal zona.
En cuanto a sus habitantes, siempre son muy amables. Desde que llegamos, buscamos un sitio en el que desayunar y todos brillaban por su atención. He de agregar que allí solo tengo una última generación de familia, todos ya adultos mayores, por lo que después de que ellos fallezcan llegará el fin de mi familia en aquel lugar. Visitarlos fue lo mejor, muchos de ellos ya ni se acordaban de cómo lucía yo, por lo que me veían con sorpresa. Su última imagen de mí fue cuando era niño, ahora ya estoy mucho mayor y he trabajado en mi físico.
Pude nuevamente saborear, por parte de una familiar, ese agradable platillo de frijoles con carne y tajadas, sumando el vaso de limonada... una belleza. Me hizo recordar mi niñez, por lo que en mi actualidad, mis alimentos no son tan variados debido a mi independencia y la búsqueda por hacer comidas rápidas de preparar y sin tantos ingredientes de por medio. Además, son los justos para mi tabla calórica. (complicaciones internas e,e)
La nostalgia me acompañó durante todo este viaje, no podía creer que nuevamente estaba parado allí por mis propios medios, de manera independiente y más después de haber evitado la muerte en diferentes situaciones. Sin lugar a dudas, un recuerdo muy bonito con el que me quedo. Además, pude saludar y prácticamente "despedirme" de esa última línea familiar que conozco, por lo que si mueren, no me sentiré tan culpable de jamás haberlos vuelto a ver.
El título es interesante, ¿verdad? Es un dicho local, donde alguien, después de haber dejado un lugar por años, vuelve, deshaciendo pasos, por lo que su significado ronda en que esta persona no puede "morir en paz" sin antes haber recorrido todos los sitios por los que pasó... Un gran significado, uno que cobró mucho sentido para mí. De hecho, se lo dije bromeando a una familiar y esta me regañó, siendo todos muy creyentes, tratando de evitar ese infortunio.
Un día más, un día menos. Quedo feliz de haber recordado, vivir, sentir y contemplar los cambios. Pude ver y reconocer a las chicas más hermosas de mi primaria que ahora son personas que ocupan cargos administrativos en el pueblo. Un gran avance para sus vidas y el progreso en general, por lo cual me alegra. Además, haber sido uno de mis amores no correspondidos... algo que trae consigo un sentimiento (nada malo, fue superado).
Termino este artículo con tres diferentes citas muy interesantes con las que me identifico:
“No estoy seguro de que yo exista, en realidad. Soy todos los autores que he leído, todas la gente que he conocido, todas las mujeres que he amado, todas las ciudades que he visitado, todos mis antepasados…”. – Jorge Luis Borges
“El deambular restablece la armonía original que alguna vez existió entre el hombre y el Universo”. – Anatole France
“Nuestro destino nunca es un lugar, sino una nueva forma de ver las cosas”. – Henry Miller
